Historia

La Dirección de Acreditación y Evaluación Internacional (DAEI), ubicada en el Centro de Internacionalización UANL, es la instancia que promueve, regula, sistematiza, orienta y facilita los procesos de acreditación internacional de los programas educativos de la Universidad, así como la participación de la Institución en los sistemas de clasificación jerarquizada “rankings”.

 

La acreditación internacional es parte de las estrategias que siguen las Instituciones de Educación Superior (IES) que buscan la garantía de calidad, que involucra a todos los integrantes del ambiente educativo en cada universidad. Específicamente en la UANL la acreditación internacional es una actividad en la que entidades administrativas centrales y Facultades han colaborado paralelamente. En este caso, la DAEI es la encargada de conducir y llevar a cabo con éxito este proyecto.

 

La DAEI comenzó sus funciones en el año 2009, durante el período del Dr. Jesús Ancer Rodríguez como rector, y comenzó con el desarrollo de una cultura de internacionalización de la calidad educativa, a través de la acreditación internacional de planes y programas de estudio con agencias formales y legalmente establecidas bajo este propósito. La dirección comenzó a trabajar con el asesoramiento, la orientación y la organización para lograr la acreditación del programa Ingeniero Industrial de Alimentos, perteneciente a la facultad de Agronomía, conjuntamente con la reacreditación del programa Ingeniería Civil de la Facultad de Ingeniería Civil, ambos programas lograron la acreditación internacional por la Agencia de Acreditación de Ingeniería y Tecnología ABET (Accreditation Board of Engineering and Technology)

 

Desde entonces, la Dirección de Acreditación y Evaluación Internacional ha continuado con su trabajo de asesoramiento y acompañamiento con las Facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con el compromiso de lograr la acreditación internacional de los programas de licenciatura y posgrado. Además, a través de este trabajo la dirección ha incentivado que las facultades puedan alcanzar oportunidades vitales para mejorar su calidad educativa, sistemas de aprendizaje, enseñanza y otros servicios educativos, tales como sistema de registro, bibliotecas y servicios estudiantiles.